Nuestra historia

Año 1928

Crisis de las democracias liberales, ascenso del fascismo y los regímenes autoritarios, auge de los movimientos obreros inspirados en el triunfo bolchevique de la Revolución Rusa. A finales de los años 20, nace en Ourense, Galicia, Ramón González Figuereido. La infancia de Ramón transcurrió en una sociedad revuelta como aquellas tierras del marquesado en el que comenzó a trabajar y que se extendían a orillas del río Miño. Ramón, ajeno a la recuperación de la Gran Guerra y a la euforia económica de los años 20, truncada por el Crack del 29, habitaba, junto a su familia, en una casa de labranza, dentro de la tierra del Marqués, denominada en la época como casar.

Año 1955

Cuentan las crónicas que Galicia es la tierra con mayor porcentaje de emigrantes, pero también es la tierra con mayor número de emigrantes que, en algún momento, deciden regresar. Ajeno a estos datos, en 1955, Ramón emigró a Venezuela en busca de un sueño. En aquella época, los gallegos, Ramón entre ellos, emigraban, fundamentalmente, por dos razones: las dificultades económicas y el deseo de progresar. Y fue ese deseo el que le llevó a emprender un viaje de esforzada labor al otro lado del Atlántico que le permitió ir adquiriendo pequeñas fincas ubicadas en la zona donde se crió.

Año 1976

Viñedo, labradio y prado-pasto, soto, castañar, monte con castañas y otros arbustos. Veiga Bella, la finca adquirida, el 2 de Marzo de 1976, por Ramón y su familia, contaba con una sembradura de 217 ferrados y tercio, que equivalen a 16 hectáreas y 55 áreas. Ubicada en el municipio de Castrelo de Miño, la finca, en términos de la Parroquia de San Salvador de Vide, estaba presidida por una casa de piso alto y bajo, y en el mismo punto otra casa pequeña con dos lagares y un horreo. En la actualidad, ambas casas han desaparecido. Lindando por el norte con el río Miño y por el sur con el camino real antiguo que va de Vide a Prado, en aquella finca se inició un sueño que se extendía, al este, hasta las inmediaciones del río Fragoso que afluye al río Miño.

Año 2000

Durante décadas, aquellas terrenos permanecieron en barbecho, como si aguardasen la llegada del nuevo siglo para ser saneadas. En aquellos días se produjeron importantes movimientos de tierra y piedras y se elaboraron los primeros muros y escolleras, como antesala de una plantación pensada para obtener una producción de la mejor calidad. Para ello, se elaboró un marco de plantación de 2,5 por 1,25 metros, medidas que aunque dan un menor aprovechamiento del terreno, aseguran una mayor calidad de uva al facilitar mucho mejor la ventilación, las horas de sol, la accesibilidad para labores, y cualquier otro aspecto asociado a una mejor calidad de la cosecha.

Año 2013

Todos y cada uno de nosotros decidimos el lugar en el que almacenar nuestros sueños. Ramón y su familia decidieron hacerlo en una bodega que ha sido concebida para proteger y ensalzar la nobleza de los vinos que en ella se elaboren. La edificación ha sido diseñada acorde con la tipología local, bellamente integrada en el privilegiado entorno en el que se encuentra, sobre una ladera a orillas del río Miño, rodeada de viñedos propios, y arraigada a la tradición gallega, absorbiendo la forma en la que, en la ribera del Miño, se han elaborado durante siglos los mejores vinos blancos de Europa.

Año 2014

En ocasiones, aún es posible percibir la presencia de aquel marquesado en el que Ramón comenzó a trabajar y que hoy constituye un privilegiado terreno para la crianza de variedades autóctonas de uvas como la Treixadura, Godello o Albariño, que se cultivan en la propia finca. Unas uvas cosechadas bajo el amparo de la producción integrada, cuidando, como muy pocas bodegas en la actualidad, las uvas y el medio ambiente. Siguiendo procesos de trabajo que aprovechan todas las propiedades naturales de sus frutos. Y confiando la labor de creación a un joven enólogo gallego, Pablo Estévez, con un reconocido palmarés y una apasionante proyección de futuro. Esta nueva marca se llama Ramón do Casar, en recuerdo de la humilde casa de labranza de la que salió un día un hombre, Ramón, que hoy protagoniza una historia de visión y esfuerzo convertida en vino.

Nuestros vinos

Ramón do Casar es un vino blanco elaborado a partir de una cuidada mezcla de Treixadura, Godello y Albariño.

Ramón do Casar Treixadura es nuestra visión de cómo debe ensalzarse la uva por excelencia del Ribeiro, la Treixadura.

Treixadura

Ramón do Casar Treixadura es el reto más importante para una bodega que inicia su andadura en busca de la excelencia.

Productor: Ramón do Casar.

Denominación de Origen: D.O. Ribeiro.

Variedad de la uva: Treixadura.

Procedencia de la uva:100% producción propia.

Graduación alcohólica (%vol): 12,7.

 


 

FASE VISUAL:

Color amarillo pajizo con ligeros  matices oliváceos, muy limpio y brillante.

 

FASE OLFATIVA:

Aroma franco, limpio, elegante y de alta intensidad.

Mezcla de recuerdos cítricos y herbales sobre ligeras connotaciones florales donde sobresalen el pomelo, hinojo, césped, mimosas, las rosas blancas y el romero.

 

FASE GUSTATIVA:

En boca es armónico, equilibrado, muy persistente, bien estructurado y vuelve toda a frescura de la fruta para dejarnos un largo recuerdo aromático.

Ramón do Casar 2015

El objetivo de Ramón do Casar es crear un vino noble, con las uvas que se cultivan en la propia finca.

Productor: Ramón do Casar.

Denominación de Origen: D.O. Ribeiro.

Variedad de la uva: Treixadura, albariño y godello.

Procedencia de la uva:100% producción propia.

Graduación alcohólica (%vol): 12,8.


FASE VISUAL:

Limpio y brillante, color amarillo pajizo con destellos verdosos.

FASE OLFATIVA:

Aroma intenso, complejo y muy elegante. Sobresalen las notas grutales de pera, lima y melocotón sobre unos ligeros recuerdos florales de rosa blanca y tilo. Es de destacar su alta tipicidad..

FASE GUSTATIVA:

Muy agradable en su paso por boca, meloso, buen equilibrio, largo y con la fescura adecuada para dejar un largo recuerdo de fruta.

Nobre

Productor: Ramón do Casar.

Denominación de Origen: D.O. Ribeiro.

Variedad de la uva: Treixadura.

Procedencia de la uva:100% producción propia.

Graduación alcohólica (%vol): 13.


FASE VISUAL:

Limpio y brillante, color amarillo limón con destellos oliváceos.

FASE OLFATIVA:

De alta intensidad aromática donde se entremezclan aromas de ligera crianza (nuez moscada, clavo, mantequilla) con sutiles recuerdos de fruta madura.

FASE GUSTATIVA:

En boca es persistente, con buena estructura y con perfecto equilibrio entre la untuosidad y la frescura.